Jim va a vivir con su señora y sus dos hijos a una mansión que se está por vender. En la primer noche, aparecen fantasmas de todo tipo, tanto visibles como invisibles. En un principio Jim no se cree las historias de encantos y visiones fantasmagóricas que les cuenta Gracey, pero poco a poco descubre que en ese lugar se esconde un gran misterio, en el que su esposa Sara tiene algo que ver.