Película
que abarca la larga trayectoria como personaje político del presidente
francés Jacques Chirac - cerca de 40 años de carrera - a través
de una selección de imágenes que nos muestran su vida pública
y privada.
Construida a base de un elaborado trabajo de búsqueda
y eludiendo en todo momento el concepto biográfico, los realizadores Karl
Zéro y Michel Royer nos divierten con su mirada sarcástica alrededor
de la personalidad de Chirac, mediante una voz narradora que imita la voz del
presidente mientras éste muestra sus supuestas ansias por aparecer atractivo,
su debilidad por repartir besos con facilidad o la reiteración de sus palabras
favoritas.
Durante este singular recorrido, reviviremos un encuentro con
el Papa Juan Pablo II, un elocuente beso a la famosa cantante y actriz norteamericana
Madonna o la efusiva celebración del Mundial de Fútbol conquistado
por la selección francesa en 1998, entre otros muchos capítulos
de su agitada agenda. Con poco menos de 90 minutos, somos testigos de la vida
profesional y personal, de uno de los políticos más carismáticos
del viejo continente, pero siempre desde una óptica simpática e
irónica. Y es que ¿quién ha dicho que la política
no puede ser divertida?