Félix
(Leonardo Ramírez), un joven vagabundo marginado, llega a un pueblo perdido
del interior de Argentina. Por casualidad se encuentra con Roberto (Darío
Levy), parado y eventual albañil, quien le ofrece la oportunidad de trabajar
en su chacra, donde vive con su mujer, Mercedes (Mónica Lairana), y su
hijo Chango (Rodrigo Silva). Bajo el sol ardiente de la pampa y la soledad propia
del entorno, Félix descubre la tensión cotidiana, violenta y muda,
en la que sobrevive esta familia. Mientras la convivencia de la pareja va derrumbándose,
entre Félix y Chango surge una unión fraternal que hace que el joven
encuentre el sentido que buscaba en su vida: salvar al niño del caos.