A pesar de ser medio hermanos, Michael y Bruno son totalmente diferentes. Solo
tienen en común una madre que nunca se ocupó de ellos y que les
dejó al cuidado de sus abuelas paternas para seguir pasándolo bien.
Michael es un biólogo molecular introvertido que no parece interesarse
por otra cosa que no sea la investigación genética. Bruno es esclavo
de sus fantasías sexuales y paga por hacerlas realidad.
Toco cambia
cuando los dos descubren el amor a los treinta y muchos. Michael reencuentra a
Annabelle, su novia de la infancia, y Bruno conoce a Christiane, que comparte
sus obsesiones sexuales y disfruta con ellas. La suerte parece sonreírles
por fin, pero el destino les juega una mala pasada: las dos mujeres enferman gravemente
de pronto. Aturdidos por la noticia, Bruno y Michael deberán enfrentarse
a la realidad y decidir si vale la pena vivir una delicada relación con
sus parejas o si prefieren regresar a la soledad anterior.