
Cuando Bilike encuentra una pelota corriente de tenis de mesa flotando en el arroyo, comienza para serie de maravillosas aventuras para el casi adolescente chico mongol, su familia y sus amigos.
Bilike, que nunca había visto una pelota de tenis, vive con su familia en una solitaria cabaña, sin agua corriente ni electricidad, perdida en la vasta soledad de la estepa. El magnífico paisaje que se observa aquí ha variado muy poco desde que Genghis Khan reinaba en el siglo XIII. Sin embargo, la vida en plena soledad resulta más emocionante para un chaval de lo que se puede uno imaginar. Los hechos más insignificantes pueden convertirse en acontecimientos excepcionales para el curioso Bilike y sus íntimos amigos, Erguotou y Dawa. El misterio de la pequeña pelotita blanca les lleva a preguntarse sobre el mundo que los rodea y en un inocente motivo de travesura.
En una proyección cinematográfica que contemplaron en una feria local, Bilike y sus amigos descubren el golf. Creyendo que su posesión es una vulgar pelota de golf, el desilusionado Bilike la arroja en una ratonera. Pronto, sin embargo, se enteran los jóvenes de la existencia del ping pong, mientras contemplaban por vez primera el nuevo aparato de televisión que el padre de Dawa había ganado. Se emocionan mucho al saber que su posesión es la "pelota nacional" de China. Ignorantes de lo lejos que les queda Pekín, los jóvenes entusiastas se ponen en camino para devolver la pelota de ping-pong a la capital china. Les espera una aventura aún mayor y más divertida...