Un extraño y atrapante thriller que tiene lugar en la parte de Londres que el turista nunca ve. Inusual en los dramas de grandes estudios, éste se desarrolla desde la mirada de un inmigrante ilegal, Okwe (Chiwetel Ejiofor), un nigeriano que trabaja como chofer de un minitaxi y como recepcionista en un hotel menos que respetable.