Magdalena
es la hija de un mexicano afincado en Estados Unidos que dirige una iglesia en
una zona comercial en Echo Park, Los Ángeles. Se acerca su decimoquinto
cumpleaños y solo piensa en su novio, su vestido para la Quinceañera
y la limusina Hummer que su padre alquilará para ese día tan especial.
Sin
embargo, unos meses antes de la celebración, Magdalena se queda embarazada.
Los preparativos de la fiesta siguen adelante y solo es cuestión de tiempo
que su padre, un hombre muy religioso, se entere y la eche de casa.
Magdalena
no tiene más remedio que mudarse a casa de su tío abuelo Tomás,
un anciano que se gana la vida vendiendo champurrado (una bebida mexicana) en
la calle. Tomás ya ha acogido a Carlos, el primo de Magdalena, un cholo
al que sus padres también han echado por sus tendencias homosexuales. Carlos
deja muy claro que la presencia de Magdalena le molesta.
La pequeña
casa que Tomás alquila desde hace muchos años está situada
en el jardín de un edificio recientemente adquirido por una pareja gay,
dos pioneros que vaticinan el cambio que sufrirá el barrio. Es inevitable
que los dos mundos colisionen, el de los inquilinos y el de los propietarios.
Poco
a poco, Magdalena, Carlos y Tomás se sienten más unidos, pero el
cambio económico del barrio va en su contra y dará pie a una crisis
casi irremediable.