Cuando
el escondrijo de Rachel Steinn, una bella cantante judía, queda destruido
por una bomba fortuita, decide atravesar el parque natural de Biesbosch junto
a un grupo de otros judíos hacia los ya liberados Países Bajos meridionales.
Sin embargo, su barca resulta interceptada por una patrulla alemana y todos los
que van en ella son masacrados. Sólo Rachel logra sobrevivir.
La
joven se une a la resistencia y bajo el seudónimo Ellis de Vries logra
entablar amistad con Müntze, un oficial alemán de la SD. El militar
siente atracción hacia la joven y le ofrece trabajo. Entretanto, la resistencia
concibe un plan para liberar un grupo de combatientes de sus filas que ha sido
capturado, y para ello cuenta con la ayuda de Ellis. El plan falla estrepitosamente
porque ha habido traición. Tanto los resistentes como los alemanes culpan
a la joven quien se oculta una vez más con Müntze a cuestas. Juntos,
deciden esperar el fin de la guerra.
La liberación no le aporta
a Ellis ninguna libertad; ni siquiera cuando logra demostrar quién ha sido
el auténtico traidor. En cierto modo, cada superviviente es culpable.